| Escrito por SodLogan el 30/07/2006 |
Si no te dejan dormir…
… dispara. A esa conclusión he llegado esta mañana a las 8:00 cuando, habiéndome acostado hace pocas horas tras haber ingerido una cantidad no despreciable de alcohol, aparcaron justo debajo de mi ventana unos cuantos maricones que, al momento, se pusieron a gritar como lo que son: mariconas locas. Y no es que yo sea homófobo, pero es que se puede ser homosexual sin ir por ahà dando por culo (nunca mejor dicho) y sin ir gritando.
Pues bien. Tras una sesión de chillidos, pusieron el puto reggaeton de los cojones a toda leche, como si lo tuviera yo puesto en el PC con los altavoces al máximo. Fue entonces cuando devine iracundo y empecé a maquinar cualquier forma de librarme de las mariconas horteras.
Pensé que quizás un cubo de agua desde la azotea (no desde la ventana, que entonces me la destrozan a pedradas) podrÃa ser un buen método, pero entonces me di cuenta de que eso podrÃa enfurecerlos y empezar con las pedradas a discreción, por lo que aborté tal misión.
Entonces eché de menos mi rifle de perdigones. De haberlo tenido, además de munición, claro, me habrÃa subido a la azotea (para mantener el anonimato, en efecto) y, desde allÃ, y gracias a mi gran punterÃa, habrÃa disparado a algun cristal del coche para que se cagaran y se fueran gritando como perras.
Tras haber conseguido mi objetivo, les gritarÃa “¡Y no volváis!”, mientras me reirÃa a carcajadas y con el pecho arqueado hacia delante.